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Salud para la Paz llega a la Montañita, gracias al compromiso de un adulto mayor

  • Posted by: ONU Colombia

En el municipio caqueteño de la Montañita y sus veredas, el acceso a los servicios de salud es insuficiente -debido a la escasa oferta que hay-, especialmente en la zona rural. Sumado a esto, se evidencian situaciones de barreras de acceso geográfico, cultural, de pobreza y de inseguridad que favorecen las inequidades sociales y de salud de la población asentada en esta región del país.

En este contexto, los gestores comunitarios en salud tienen un papel protagónico como aliados en los procesos de promoción y prevención en salud, porque ayudan a que las instituciones estén más cerca a la comunidad. En algunos casos, los gestores son jóvenes que despliegan todo su entusiasmo y energía; en otros, son adultos mayores que, con su experiencia, marcan el camino, para que la salud llegue a todos.

Este es el caso de don Gilberto Sogamoso Llanos, tolimense de nacimiento, pero caqueteño de corazón. Con 77 años es gestor comunitario en salud del proyecto Salud para la Paz y su labor es reconocida por su dedicación y compromiso.

Salud para la Paz es un proyecto ejecutado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con el apoyo del Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Sostenimiento de la Paz (MPTF), y bajo el liderazgo técnico del Ministerio de Salud y Protección Social.

Una vida con desplazamiento, familia y recompensa

Su niñez no fue fácil porque en el Tolima, departamento donde nació, vivió en un tiempo que fue muy afectado por la violencia. “Desde un principio vivimos una violencia muy fuerte. Debido a ello, estudié únicamente hasta segundo de primaria, luego se produjo el desplazamiento de todas las familias y en mi caso, nos fuimos al departamento del Caquetá, donde actualmente vivo”, recuerda don Gilberto.

Luego de asentarse en Caquetá, se casó y tuvo cuatro hijos. Años más tarde enviudó y por ello se dedicó al trabajo y a la crianza de sus hijos. “Cuando mi esposa falleció me tocó ser padre y madre, sacar adelante a mis hijos, darles estudio y enseñarles a trabajar. Ahora, ellos me colaboran y trabajan por su cuenta”, comenta don Gilberto.

En las venas de este hombre, de tes morena, cabellos blancos y mirada seria, corre la vocación de servicio y liderazgo. En su polifacética vida pasó por diversos oficios. Desde obrero raso, hasta candidato a la alcaldía.

“Cuando llegué a Caquetá, en los años 60, trabajé como obrero raso, después me vinculé a la acción comunal, en la cual tuve cuatro periodos como presidente. Gracias al apoyo de las comunidades fui concejal y candidato a la alcaldía en el municipio de Milán. Actualmente soy vicepresidente de la asociación de las juntas de acción comunal de la Inspección de  Mateguadua del municipio de la Montañita”, comenta.

Don Gilberto es referente, no solo por su vida pública sino por su labor social, sobre todo con los adultos mayores. “Es muy activo y colaborador, mantiene muy pendiente de los adultos mayores y todo lo que tiene que ver con la salud de ellos”, destaca don Alberto Vargas Lozano, presidente de la Inspección de Mateguadua.

 

 

Para don Gilberto las problemáticas sociales, en esta región, no le son ajenas. “Los problemas que tenemos en nuestro departamento, especialmente en las veredas de la Montañita, son producto de la violencia que nos afecta todavía porque aún no tenemos paz”. Otros desafíos que aún están latentes – señala – tienen que ver con el mejoramiento de las vías, el fortalecimiento del sector educativo y, especialmente, una mayor atención al sector de la salud. “No tenemos la entrada de los médicos, ni atención en las comunidades por temor a la violencia”.

A este panorama se debe añadir la frágil situación sanitaria de los adultos mayores. Son dos las necesidades más sentidas: falta de atención médica permanente y acceso a medicamentos de manera oportuna. “Necesitamos la atención de un médico, siquiera cada mes, para que nos valore y nos entregue nuestras medicinas aquí mismo, y no tengamos que desplazarnos hasta la cabecera municipal”, señala.

Don Gilberto está consagrado a la salud de los adultos mayores y sus esfuerzos se orientan hacia esta comunidad. Sobre esto Martha Cecilia Cardozo, ama de casa e integrante del grupo “Años Dorados” – una asociación que desde 2019 es dirigida por don Gilberto y que aglutina a más de 50 adultos mayores – puede dar fe.

 

Un adulto mayor que lleva salud a su comunidad

A don Gilberto lo conocimos una tarde en el Centro Médico de la Inspección de Mateguadua estaba podando, desyerbando y haciendo otras actividades de limpieza. Su labor de servicio, es inagotable.

“El trabajo nació al ver la necesidad que había en la comunidad. Por ejemplo, el apoyo para el arreglo de las carreteras, los caminos de herradura y el mejoramiento de las escuelas. Esas acciones motivaron a la comunidad y por ello me escogieron para que dirigiera la asociación”, explica Don Gilberto.

El proyecto Salud para la Paz se encuentra en esta región desde el año 2018. Por medio del apoyo de la OPS/OMS se fortaleció a la Unidad de Atención Integral Comunitaria (UAIC) con la donación de pesas, filtros de agua, sillas, nebulizador, sueros de rehidratación oral, tapabocas, gel antibacterial  y la planta eléctrica, entre otros.

También, a través de la acción de la OIM, se benefició a la UAIC, el puesto de salud de Mateguadua y a la comunidad, con talleres y capacitaciones, rutas de atención en temas de salud, la gestión para la articulación con la Alcaldía Municipal de la Montañita y la realización de jornadas de salud, con el apoyo logístico del Hospital Departamental María Inmaculada.

Gracias a su liderazgo y gestión, Don Gilberto sobresalió entre la comunidad y las instituciones de salud. Por ello, participó en los procesos de fortalecimiento de capacidades comunitarias en temas de promoción de salud y prevención de la enfermedad; esto le permitió identificar situaciones en la comunidad que pueden afectar la salud individual y colectiva que requieren atención, como por ejemplo: la detección de infecciones respiratorias agudas, la prevención del COVID-19 y hábitos saludables, además de gestión comunitaria.

 

Anyi Paola Gómez Martínez es estudiante de la universidad de la Amazonía y secretaria de “Años Dorados”. Destaca el liderazgo de don Gilberto, no solo con los adultos mayores, sino con toda la comunidad.

 

Salud para la paz transforma a las comunidades, transforma la salud

Gracias a la activa participación de los adultos mayores y la comunidad, a través de Salud para la Paz, muchas cosas mejoraron en este ámbito a nivel territorial.

  • La comunidad conoce los servicios de salud ofertados por Unidad de Atención Comunitaria UAIC.
  • El equipo OIM difunde los talleres y capacitaciones realizados con la comunidad.
  • El equipo OIM sensibiliza a la población sobre las medidas de prevención frente al COVID 19.
  • Las mujeres interesadas en la administración del método anticonceptivo ‘implante subdérmico’ son atendidas en el puesto de salud de la Inspección de la Mateguadua.
  • Los niños y niñas reciben micronutrientes y desparasitantes.

 

 

Don Gilberto, los adultos mayores de la asociación “Años Dorados” y la comunidad de Mateguadua, en la Montañita, son un ejemplo de que la salud puede llegar a los lugares más remotos con compromiso y vocación de servicio.

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